La empresa estatal de transporte público de Ushuaia superó su déficit financiero, pero enfrenta tareas de mantenimiento por el clima local y una disminución en la cantidad de pasajeros vinculada al contexto económico.
La empresa estatal de transporte público UISE (Ushuaia Integral Sociedad del Estado) ha logrado estabilizar sus cuentas después de un período crítico, aunque ahora concentra sus esfuerzos en resolver problemas estructurales en su flota y en revertir una baja en la cantidad de usuarios, según informó su presidente, José Labroca.
«La UISE, en su momento, cuando el intendente me pide que tome el cargo, tenía un déficit financiero bastante grande y alguno económico. Apuntamos los cañones y el déficit financiero está superado, el económico lo estamos peleando», describió el presidente en declaraciones a radio Provincia.
El funcionario detalló que el foco actual está puesto en la mejora integral de las unidades: «Nos encontramos con la necesidad de mejorar sí o sí la flota, si bien no eran vehículos muy viejos, inclusive están todos dentro del periodo que autoriza la Secretaría de Transporte de la Nación, de hecho hoy son 13 años, y por ahora ninguno cumple los 10».
Labroca explicó que uno de los principales problemas radica en el desgaste acelerado por las condiciones climáticas particulares de Ushuaia. «Ushuaia es particular, en Buenos Aires no tiran sal en las calles, no hay subidas y bajadas, uno ve los colectivos a veces en mejor estado, pero tienen los mismos problemas en el piso porque la humedad los influye bastante», señaló.
Entre las soluciones implementadas, indicó que se están cambiando los pisos de chapa por madera fenólica de una pulgada, un trabajo que comenzó en noviembre de 2024. Además, remarcó que hay equipos realizando tareas constantes de mantenimiento en los asientos.
Respecto a la demanda del servicio, el presidente de la UISE señaló una reducción en el número de pasajeros, con un promedio actual de 8.800 personas. «Bajó. Había casi 1.000 más», afirmó. Sobre las causas de esta merma, la vinculó al contexto económico local y a la pérdida de puestos de trabajo.
Finalmente, Labroca destacó los resultados de la gestión reciente: «Cerramos el año pasado con un superávit chiquitito, y una pérdida mucho menor económica. Con el mismo dinero que se gastaba en 2024, mejoramos un 70% de las unidades».
