Reforma Laboral: Bullrich se reúne con aliados para cerrar el acuerdo antes de la votación clave

A horas de una sesión clave para el Gobierno, Patricia Bullrich volvió a reunirse este lunes con los bloques dialoguistas del Senado en un último intento por cerrar los acuerdos necesarios para aprobar la reforma laboral sin sobresaltos en el recinto. La cumbre, que comenzó pasadas las 18 en las oficinas del bloque radical, se convirtió en el movimiento final del oficialismo para ordenar una votación compleja, tanto en general como en particular.

La jefa del bloque de La Libertad Avanza llegó al despacho del correntino Eduardo Vischi para encabezar la reunión decisiva antes de la votación prevista para esta semana. Allí estaban, al inicio del encuentro, además de Vischi, los senadores Martín Goerling Lara, Edith Terenzi, Beatriz Ávila, Flavia Royón y Carlos “Camau” Espínola, todos considerados claves para el poroteo del oficialismo.

El objetivo fue claro: llegar a la sesión con el texto completamente acordado y evitar que el debate en el recinto reabra discusiones sensibles que puedan poner en riesgo los votos artículo por artículo.

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El «95% acordado» y la letra chica que sigue en discusión

El encuentro de este lunes fue la continuidad de una negociación que se arrastra desde la semana pasada. En la misma sala, Bullrich y Vischi habían asegurado entonces que existía “un 95% del texto acordado”, una definición que buscó mostrar control político sobre un proyecto extenso, con más de 200 artículos y múltiples puntos de conflicto.

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Sin embargo, después de aquella reunión, la mesa política del Gobierno endureció su postura y dejó trascender que no avanzaría en nuevas modificaciones. La decisión chocó con el reclamo de los gobernadores, que pusieron el foco en el capítulo fiscal, especialmente en la rebaja del impuesto a las Ganancias para sociedades, por el impacto directo que tendría en los fondos coparticipables de las provincias.

Ese capítulo sigue siendo el más sensible dentro del oficialismo. Fuentes parlamentarias admitieron a PERFIL que allí se concentran las mayores resistencias, incluso entre aliados, pese a que el Gobierno defiende la baja impositiva como una herramienta central para fomentar la creación de empleo.

Despidos, ultraactividad y convenios colectivos

Además del aspecto fiscal, la reunión abordó otros puntos estructurales de la reforma. Sobre la mesa estuvieron el sistema de despidos, la vigencia de los convenios colectivos y la eliminación de la ultraactividad, uno de los cambios más profundos que propone el proyecto y que genera reparos en sectores dialoguistas.

Participaron del intercambio senadores de una constelación de bloques provinciales y aliados: Frente Cívico, Frente Renovador de la Concordia, La Neuquinidad, Provincias Unidas, Despierta Chubut, Independencia y Primero Los Salteños. El oficialismo necesita de ese entramado para garantizar no solo la aprobación en general, sino también para sortear una votación en particular que se anticipa artículo por artículo.

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El dictamen de la reforma laboral fue firmado en diciembre, pero las conversaciones no se interrumpieron desde entonces. Bullrich ya había advertido días atrás que “el martes a la mañana tiene que estar todo cerrado”, una definición que explica la intensidad de la cumbre de este lunes y el hermetismo sobre los cambios finales, que el Gobierno evita anticipar públicamente.

Con el reloj corriendo y la sesión en el horizonte inmediato, la estrategia del oficialismo es llegar al recinto con el debate ordenado y los acuerdos sellados, para convertir la reforma laboral en uno de los primeros triunfos legislativos del año.

JD / EM

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