La asistencia para 4 millones de hogares se pagará mediante billeteras virtuales. En paralelo, se promueve el GLP automotor como una alternativa más económica a los combustibles tradicionales.
El Gobierno nacional avanza en una reestructuración del esquema de asistencia para los usuarios de garrafas, que alcanza a 4 millones de hogares en todo el país. La iniciativa mantendrá la cobertura para los beneficiarios, pero incorpora un sistema de reintegro inmediato al momento de la compra a través de billeteras virtuales, en lugar del mecanismo tradicional.
Desde la Secretaría de Energía se señaló que el objetivo es mejorar la transparencia y eficiencia de la política social. «La idea es un subsidio de ANSES, pero vamos a realizar un reintegro inmediato al momento de la compra a través de las billeteras virtuales; va a mejorar muchísimo la eficiencia del sistema y va a lograr que se perciba un subsidio», explicaron desde la cartera.
Esta transformación se da en un contexto donde el mercado de garrafas opera sin precios máximos desde mayo de 2025. La visión oficial es que la competencia ha ordenado el sector sin incrementos descontrolados en los valores, permitiendo que el Estado se retire de la fijación de precios para enfocarse en la seguridad del abastecimiento.
Más de un tercio de la población depende del gas envasado, una realidad que afecta especialmente al norte y a las zonas rurales del país. «Argentina es uno de los principales productores de gas natural, pero una parte significativa de hogares no cuenta con servicio», se destacó al resaltar la importancia de este combustible como complemento esencial del sistema energético.
Paralelamente, el Gobierno impulsa el desarrollo del GLP (Gas Licuado de Petróleo) automotor como una opción económica frente a la nafta y el gasoil. Para el automovilista, el beneficio es directo: el combustible puede costar hasta un 40% menos que la nafta, y la conversión del vehículo es considerablemente más económica que la requerida para el gas natural comprimido.
Desde el sector empresarial se coincide en que el país cuenta con un excedente de producción, respaldado por el desarrollo de Vaca Muerta, que proyecta alcanzar las 3,4 millones de toneladas anuales para finales de 2026. «El rol del Estado es configurar y definir un marco institucional regulatorio, legal y macroeconómico de estabilidad que dé confianza al sector privado para que invierta, produzca y comercialice», se remarcó.
El desafío será consolidar el mercado actual y expandir los nuevos usos del GLP, con la meta de que este combustible deje de ser visto solo como el recurso de la garrafa para transformarse en un factor de ahorro de divisas.
