La Izquierda Diario es un tipo de publicación que, obviamente, tiene continuidad con todas las experiencias de la prensa revolucionaria. No es simplemente un periódico. En este momento es un multimedio, o intenta ser un multimedio, retomando esa idea de pensar la prensa como un organizador colectivo y como un medio de combate, un medio de lucha.
Informa y, a la vez, lo hace partidariamente, intentando hacerlo con calidad periodística: dialogando abiertamente, publicando debates y ayudando al desarrollo de los debates culturales. También busca aportar una mirada amplificadora. Todo eso es parte de lo que tiene una prensa partidaria.
Es una característica particular porque se trata de un emprendimiento que intenta responder, en los formatos actuales, al debate contra las ideologías y las miradas políticas de aquellos a los que enfrentamos.
La derecha, obviamente, tiene las grandes empresas periodísticas, que hoy actúan como multimedios. Clarín es claramente un multimedio. Tiene como holding el canal TN, Canal 13, Radio Mitre, el diario impreso, el sitio web de Clarín y multitud de periódicos en el interior del país. Fue comprando medios como Los Andes de Mendoza y muchos otros, formando un holding mediático que es quizá uno de los más grandes de América Latina. Tal vez los brasileños también sean muy fuertes, pero es uno de los más importantes del mundo hispanohablante, junto con el grupo Prisa.
Estos medios expresan el poder de una fracción de la clase dominante. Son negocios empresariales, pero también instrumentos para difundir posiciones políticas y construir sentido común, ideología y punto de vista a través de todo ese multimedio.
La Nación también tiene su multimedio: el diario y el canal La Nación Más. Puede haber algunos matices entre ellos, pero básicamente expresan una gran empresa periodística.
El peronismo también tiene distintos emprendimientos mediáticos. Está, por ejemplo, el grupo de Víctor Santa María, el llamado grupo Octubre, que va cambiando de nombre y formato. Es un sindicalista empresario, porque cumple ambas funciones. También está el grupo Indalo, alrededor de C5N y otros emprendimientos mediáticos.
Además aparecen nuevos formatos como el streaming o la radio online. En muchos de esos espacios hay fuerte financiamiento de pauta estatal, por ejemplo de la provincia de Buenos Aires, que pone mucho dinero allí.
Esos medios buscan moldear una idea: que frente a la derecha la única alternativa es volver a reagrupar al peronismo de alguna forma. Y la interna peronista se vive permanentemente en esos espacios.
La Izquierda Diario empezó como un diario, adaptándose desde el formato papel. En el caso del PTS habíamos innovado con la publicación a color. Eso parecía increíble porque existía cierto conservadurismo, incluso dentro de sectores de la izquierda, que pensaban que un periódico de izquierda debía ser en blanco y negro. Nosotros decíamos: ¿por qué no hacerlo mejor, con más calidad y a color?
Después seguimos innovando en la prensa digital, siguiendo las tendencias internacionales hacia la publicación multimedia. Así nació La Izquierda Diario, lanzándolo con fuerza y logrando ubicarnos en el mapa político. Tal es así que la propia derecha terminó copiando el nombre y sacó La Derecha Diario.
Desde el comienzo logramos éxitos periodísticos importantes. Por ejemplo, entrevistas y coberturas que no existían en la prensa de izquierda, como las que hizo Fernando Rosso. También la presencia permanente en las luchas de los trabajadores.
Hoy existe la publicación dominical Ideas de Izquierda, que interviene en debates intelectuales, y la revista Armas de la Crítica, realizada por jóvenes intelectuales universitarios. Todo esto forma parte de una red internacional de diarios que expresan organizaciones que comparten las mismas ideas en distintos países.
Con el tiempo fuimos ampliándonos hacia las redes sociales y nuevos formatos. En 2024 lanzamos nuevos proyectos de streaming que continuaron en 2025. Hoy, la idea es tener programación en vivo de lunes a viernes a las 20 horas durante el mes de marzo, con distintos programas. También realizamos coberturas especiales de luchas. Por ejemplo, movilizaciones contra la reforma laboral, conflictos sindicales y marchas en todo el país.
Muchas veces La Izquierda Diario muestra lo que los grandes medios ocultan. Por ejemplo, las movilizaciones en defensa del agua en Mendoza o conflictos obreros, que directamente no aparecen en la prensa dominante.
Las clases dominantes quieren ocultar la lucha de clases. Quieren ocultar que existe resistencia a sus políticas. Sin embargo, durante el gobierno de Milei hubo una resistencia persistente. Hubo movilizaciones universitarias, luchas sindicales, conflictos en hospitales como el Garrahan y muchas otras acciones. Muchas veces los grandes medios buscan bajarle el precio a esas acciones. Pero la realidad es que existe una resistencia social importante.
Todo esto abre debates políticos. Porque mientras el sistema político muchas veces se somete al gobierno, la bronca social crece. La plata no alcanza, se cierran lugares de trabajo y muchas promesas del gobierno no se cumplen.
En ese contexto nosotros intentamos construir una herramienta política que no termine reciclando las mismas alternativas de siempre. Hoy hay un agotamiento de sectores importantes con la experiencia del peronismo. Mucha gente empieza a pensar que es necesario intentar otra cosa. Por eso nosotros apostamos a fortalecer una izquierda que plantee una salida distinta.
Pero eso implica muchos desafíos para una publicación como la nuestra. Tenemos que mejorar la calidad periodística, mejorar los argumentos, elevar el nivel ideológico y encontrar mejores formas de comunicar nuestras ideas.
También necesitamos integrar más el arte, el humor y la cultura. El humor político es una herramienta revolucionaria enorme para ridiculizar al poder. Necesitamos humoristas socialistas. Históricamente la prensa obrera tuvo una gran relación con el arte, el dibujo y la ilustración.
Además necesitamos la participación de muchas más personas. Hay compañeros que hacen La Izquierda Diario con su militancia cotidiana. Otros pueden colaborar con talento periodístico o audiovisual.
Porque construir un gran medio de izquierda, parte de una red internacional, solo es posible si existe una comunidad que lo sostenga. Por eso se propuso desarrollar una red de corresponsales que puedan contar lo que ocurre en sus lugares de trabajo, estudio o provincia.
Para poder hacer todo esto también necesitamos fortalecer una comunidad de socios que sostenga materialmente el medio. La idea es que cada lector pueda transformarse en colaborador, corresponsal o militante de esta experiencia.
Porque nuestras ideas no se expresan solo en el Congreso o en campañas electorales. Se expresan en la militancia cotidiana, en los lugares de trabajo, en las universidades, en los sindicatos y en cada lucha. Esa es la pelea que queremos dar. Y en esa pelea La Izquierda Diario busca ser cada vez más fuerte, con más calidad periodística, más presencia y mejores ideas para intervenir en el debate político y mediático.
